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UPyD de Marbella San
Pedro exige al Ayuntamiento y al Ministerio de Fomento que solucionen
el grave riesgo que suponen las balsas de agua que se forman en la
calzada cuando llueve.
Tanto en la vías
interurbanas como en las urbanas, el problema es el mismo. Grandes
balsas de agua que ponen en peligro la seguridad de vehículos y
peatones, y que año tras año siguen en los mismos sitios sin que
ninguna de las dos administraciones intenten solventar el problema.
Puente Romano, el cruce de Coral Beach, Siebla, Marbería, son tantos
los lugares donde el vehículo se encuentra con grandes acumulaciones
de agua en el casco urbano y fuera de él, que resulta difícil
enumerarlos todos. Y además el peatón, que es literalmente “bañado”
por el agua desplazada por el vehículo, pone en riesgo su integridad
al quedar expuesto a que el vehículo pierda el control al pasar
sobre ellas. Lo curioso es que algunas de estas balsas de agua se
siguen formando en zonas donde no hace mucho se asfaltó, como ocurre
en el acceso a Nueva Andalucía desde la A-7, o en el acceso a la
autovía a la altura del km. 191, donde se encuentra la Mancomunidad
de Municipios de la Costa del Sol, y que evidentemente son fruto de
un trabajo mal realizado y mal supervisado.
En la autovía el riesgo
es sin duda mayor por la velocidad de los vehículos, y depende
directamente de la mala conservación de la misma y de la mala
calidad del aglomerado utilizado en su construcción. Nótese la
diferencia de drenado en la autopista y en la autovía, menos
inversión en pavimento, menos inversión en seguridad y eso, en
UPyD, no podemos entenderlo. No podemos dejar que se juegue con la
seguridad de los ciudadanos por no invertir un poco más, y tampoco
podemos admitir que el no pagar el peaje de la autopista suponga para
el usuario asumir un mayor riesgo por el estado de la calzada.
Desde UPyD instamos a las
diferentes administraciones, Ministerio de Fomento y Ayuntamiento, a
que busquen soluciones, a que inviertan en seguridad, bien instalando
señales luminosas en los tramos de la autovía donde se acumulan
esas cantidades de agua, o bien instalando desagües localizados que
impidan su acumulación, y también que el mantenimiento se haga
adecuadamente. Cualquier acción en ese sentido sería bienvenida,
cualquier decisión bien planificada sería mejor que no hacer nada,
como hasta ahora, porque la seguridad de los usuarios y peatones no
tiene precio. Y algunas de las soluciones, sobre todo en vías
urbanas, son más fruto del desinterés y de la desidia que de la
inversión.
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